Mercado ganadero cierra un año que hizo historia

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En precios, demanda y valores el 2021 fue para encuadrar

La reposición trabajó muy bien, pero a distinta velocidad que el mercado del gordo.

El mercado ganadero cierra el año “de una forma histórica” desde el punto de vista de la demanda, que ha sido sostenida a lo largo de todo el año y generó, a su vez, un crecimiento en el nivel de actividad industrial con una faena que va llegar 2,6 millones de cabezas, un récord que supera al de 2006. Eso es un crecimiento de 30% frente al nivel de actividad del año anterior que generó también un crecimiento en los valores de forma sostenida en todo el año y eso es lo que afianza y da mayor solidez a la realidad agropecuaria y ganadera que vive el país.

Diego Arrospide, presidente de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), hizo referencia a que “la excelente demanda” y “los excelentes valores” le dan consistencia al mercado que permite tener hoy, finalizando el año, una referencia de precios que se mantiene en niveles históricos.

“El mercado parece tener otros fundamentos que nos permiten tener mayor consistencia en la realidad de valores demanda y precios”, dijo en diálogo con El País.

Estos niveles de precios y el buen escenario ganadero traccionando sobre toda la cadena desarrollaron la intensificación en sistemas como el corral que, si bien estaban operativos, al haber una diversificación “se generó un crecimiento que se vio reflejado en la participación de faena”. En números absolutos hubo un crecimiento de 23% que “es un reflejo de la realidad debido a la diversificación de mercados que permite desarrollar unidades de negocios distintos como es el corral”.

“La realidad del complejo cárnico es que permite ser más competitivo frente a otros subsectores de la agropecuaria, como la agricultura o la lechería. Hoy la ganadería compite por el insumo tierra que en otros momento no era así. Los niveles de rentabilidad que estamos generando permiten ser bastante más competitivos y es una opción de inversión”, aseguró el consignatario.

Por otro lado, Arrospide manifestó que la industria ha transmitido “señales claras” al resto de la cadena y, sobre todo, al productor: “Señales claras de futuro y de buenos valores que hace que el productor invierta, genere, intensifique y produzca. Una vez más, se refleja que con un mercado estable y un buen escenario de valores que permitan márgenes de rentabilidad el productor invierte, intensifica genera trabajo y producción”.

Mercado de la reposición. En otro orden, el presidente de la ACG sostuvo que la reposición “ha ido a otra velocidad” frente al ganado gordo. Si bien los valores siguen siendo buenos, no copiaron de la misma forma el crecimiento en cuanto a la valorización. De todas maneras, dijo, “fue un buen año para la reposición” con precios que se mantuvieron firmes. “Quizás la relación flaco-gordo deja de manifiesto que la ecuación fue más favorable para el invernador que para el criador, pero si lo comparamos en términos históricos seguimos en un escenario de precios históricamente buenos. Con un ternero siempre encima de los US$ 2 y mucha demanda”, aclaró.

De está forma, Arrospide comentó que las perspectivas para 2022 son alentadoras y buenas. Teniendo en cuenta las señales de demanda internacional, sobre todo con contratos en negocios a futuro que permiten ser optimistas, y con un mercado ganadero que parece tener fundamentos más estructurales que coyunturales, “somos optimistas a mediano plazo”.

Sin embargo, el consignatario manifestó que hay dos importantes desafíos: por un lado, el clima, que está empezando a hacerse sentir la falta de agua, aunque es esperable en está época del año; por el otro, la escalada de precios de los costos de insumos para producir.

“Es un gran desafío y, de mantenerse, el escenario de valores parece absorberlos. De todas formas, son altos y generan mayor una interrogante a la hora de invertir”, señaló.

Pese a esto, Arrospide dejó en claro su optimismo dado que entiende que el sector agropecuario “es el motor de la economía” y se ha comportado “de forma ejemplar” en el manejo de su pandemia y en mantener su estatus sanitarios.

“El gobierno ha estado abierto al diálogo, ha sido proactivo y ha generado incentivos. Gracias a ello el campo ha sido el motor de la economía”, finalizó.

Fuente: Elpaís Rurales