Fm Ideal 100% Online Verónica Alonso: “Me equivoqué y asumo las consecuencias” – Fm Ideal 90.1

Verónica Alonso: “Me equivoqué y asumo las consecuencias”

La exsenadora y precandidata del Partido Nacional trabaja en mantener su agrupación nacional.

Verónica Alonso. Foto: Marcelo Bonjour.

En la campaña interna, cuando aún era precandidata blanca, Luis Lacalle Pou se reunió tres veces con ella para negociar su incorporación a su grupo político. La dirigente blanca Verónica Alonso no escuchó su consejo y terminó apoyando a Juan Sartori. El resultado electoral, dice, le dio un revolcón y decidió alejarse un tiempo de la política para analizar. Asume su error y dice que pagó las consecuencias de quedar fuera del gobierno.

-¿Por qué decidió salir de la escena pública?

-Porque primero el resultado de la campaña electoral pasada me generó hacer un análisis que fue duro, que no fue fácil. No es fácil asumir que te equivocaste y preferí -después de haber pasado 15 años en una montaña rusa, porque eso es la política- tomarme un tiempo. Cuando pasó lo que pasó, cuando el resultado electoral no fue positivo para mí, dije: “Bueno, ahora es un tiempo para mí, para tomármelo de otra forma”. Es otra etapa. Quienes miramos House of Cards (serie sobre los enredos internos de la política estadounidense y las negociaciones en la Casa Blanca) decimos que la realidad se parece bastante a la ficción. Eso me generó que dijera que hoy es un tiempo para tenerlo haciendo otras cosas. Puedo tener tiempo, tengo la vida mucho más ordenada, mucho más equilibrada, puedo hacer los que me gusta, disfruto con mis hijas, con mi marido, disfruto de mi tiempo de hacer deporte. También trabajo en el negocio familiar.

-Pero usted decía que la política era lo que le gustaba.

-La política es una pasión y nunca la dejé de sentir. Esa es la realidad. Me golpeó, y cuando algo te golpea tomás esa decisión de dar dos pasitos para atrás y te replegás para darte tu tiempo. Pero no dejo de mirar, de leer, de observar y analizar todo lo que pasa porque es algo que no se pierde de un día para el otro. Es un sentimiento. Es algo que me gusta, que disfrutaba. La política tuvo esa dicotomía: disfruté mucho pero también sufrí. Cuando ves sufrir a gente de tu familia con cosas muy duras es complicado. Me pareció que era un momento para descansar y darle el descanso a mi familia porque por algo me dijeron en las urnas que preferían que no estuviera.

Juan Sartori con Verónica Alonso. Foto: Darwin Borrelli

-¿Se arrepiente de decisiones que tomó en la campaña, en concreto el apoyo a Juan Sartori?

-Sí. Yo no tuve el resultado electoral que esperaba, tomé decisiones equivocadas, apoyé a un candidato con el que me equivoqué. En esto yo prefiero mirar para adelante porque el análisis ya lo hice y trato de quedarme con las cosas buenas.

-De todos modos su candidato terminó segundo en la interna blanca. ¿Cuál es su análisis de la equivocación?

-Me equivoqué en la persona, y tampoco escuché el consejo del hoy presidente Luis Lacalle Pou, que en tres oportunidades me aconsejó que lo acompañara a él. No lo escuché, o no hice lo que me aconsejó, y bueno. Me equivoqué y uno asume las consecuencias. Yo en estas cosas asumo las consecuencias de mi error y de lo que pasó. Como todo en la vida, uno toma decisiones acertadas y equivocadas; bueno, en este caso tomé de las equivocadas. Me equivoqué. Lacalle Herrera, que me enseñó mucho en mis inicios, me decía que uno aprende más de las derrotas que de las victorias.

-¿Considera que aún quedan heridas del periodo electoral?

-De mi parte hacia los demás, ninguna. Ni rencor de ningún tipo. Para nada. Entiendo que si alguien te aconseja, te pide que te sumes, y no lo seguís, es claro que el día de mañana, como pasó, no te tenga en cuenta a la hora de formar equipo. Pero no tengo ningún tipo de herida, ni rencor, ni nada con él, como tampoco con el resto.

-¿Con Sartori hay heridas?

-No tengo ninguna herida. Dejé de tener contacto, nunca más hablé ni sigo lo que hace. Nada.

-Y en el Partido Nacional, ¿cree que aún le cobran cuentas por apoyar a Sartori?

-Espero que no. Di todo lo mejor en todos esos años siendo legisladora. Luego, a la hora de ser precandidata, di todo lo mejor que pude, y también para el partido. Yo le tengo mucho agradecimiento porque me ha dado cosas muy buenas. Por supuesto que hay momentos que me gustaría tener cierta cercanía a la gestión. Después de haber trabajado 15 años para sacar al Frente del gobierno, de alguna forma sentía que todos aportamos nuestro granito de arena. Eso fue parte del análisis cuando recibí el resultado electoral. Pero las urnas hablaron y yo asumo, y escuché.

Verónica Alonso y Juan Sartori. Foto: Gerardo Pérez

-¿Qué pasó con Sartori después de la interna? ¿No la tuvo en cuenta?

-Yo tomé la decisión de dar ese paso al costado en un sector que ya sentía que no me representaba y no tenía puntos en común.

-El nunca asumió la campaña sucia. ¿Usted la advirtió?

-Cuando empecé a darme cuenta de que había otros códigos y otros valores me empecé a separar. Pero ya era tarde. Entonces ahí fue cuando tomé la decisión de abrirme. Pero después de eso no tuve nunca más contacto. Sí mantengo mi agrupación nacional, a la cual sigo respondiendo, que es una de las cosas que me genera la responsabilidad. Vos no te podés ir de un día para el otro y dejar tirada a la gente que te apoyó, que te acompañó y que confió en vos.

-¿Su salida es definitiva?

-Todavía falta mucho tiempo para el tiempo electoral, pero seguramente…

-O no, porque tienen la campaña por la LUC.

-O no, pero bueno, es verdad que en marzo tenemos el referéndum. Yo sí quiero seguir con esta agrupación. Posiblemente apoyemos, acompañemos en la instancia electoral de 2024 al precandidato, al abanderado que en ese momento entendamos que representa mejor nuestros valores. Pero falta.

-¿Dónde se ve el 1 de marzo de 2025?

-Creo que falta mucho. Yo estoy convencida de que si el gobierno sigue haciendo las cosas como las está haciendo, el próximo gobierno tenemos la continuidad de esta coalición con el Partido Nacional gobernando. Eso me dejaría muy feliz. Y me gustaría ser parte. ¿Desde dónde? Seguramente acompañando a quien en ese momento sea el abanderado que surja del partido. Si me preguntas qué me gustaría, te diría que espero que sea el que esté más cerca de la línea de gobierno.

“Hay lugar para nuevos liderazgo en los blancos”

-Hoy el líder de los blancos es Lacalle Pou. ¿Ve nuevos liderazgos emerger?

-El presidente ejerce el liderazgo no solamente porque ocupa la presidencia de la República. Yo estoy segura de que el Partido Nacional va a ir generando nuevos liderazgos. Necesita generarlos en las dos corrientes que tiene. Hoy hay espacio para generar nuevos liderazgos. Veo que hay varias figuras que vienen haciendo las cosas muy bien.

-El wilsonismo quedó huérfano luego de la muerte de Larrañaga. ¿Cómo se sobrepone?

-Creo que el tiempo va a ir mostrando las nuevas figuras. Pero en las dos alas siento que los sectores se van a ocupar de completar los espacios.

-Muchos blancos mencionan a Álvaro Delgado y a Beatriz Argimón como los futuros líderes.

-Creo que Álvaro Delgado está haciendo una tarea buena, creo que es un referente importante dentro del partido, y del gobierno sin ninguna duda. Dentro del otro lado la gestión del intendente de Maldonado, Enrique Antía, también es muy buena. Veremos quién es el abanderado final, pero hay espacio y hay figuras que van a aparecer.

Alonso y Sartori coincidieron en la Patria Gaucha. Foto: Prensa Juan Sartori.

-¿Cómo defienden la LUC los blancos?

-Es una elección donde el Frente Amplio va a buscar plebiscitar al gobierno. Lo importante acá es la fortaleza que el gobierno ponga a la hora de defender la LUC e informar de la realidad que ha tenido la aplicación de la ley en la vida de la gente. Desmitificar los cucos que desde el Frente Amplio se pretenden imponer, que no son reales. Arengaron cucos y catástrofes que no sucedieron ni van a suceder. Esa es la principal arma que tiene el gobierno para salir a defender una ley que es buena.

“Nos empiezan a ver de vuelta como la Suiza de América”

-¿Cómo vio la transición del gobierno?

-Con mucho orgullo. Primero porque Uruguay demostró que la solidez de la democracia sigue siendo una de nuestras grandes fortalezas. Es un diferencial en el mundo. Fue una transición ejemplar, más allá de las diferencias que podamos tener entre ciudadanos. En otros países las transiciones son a las piñas. Estas cosas las ven los inversores. De a poco, producto de esa madurez democrática, nos empiezan a ver de vuelta como lo que supimos ser hace muchos años. Aquello de la Suiza de América. Es parte de lo que tenemos que seguir cuidando.

-¿Y su análisis de la marcha del gobierno?

-Primero veo una muy buena gestión del gobierno. Creo que coincido en que el manejo de la pandemia fue ejemplar: esa libertad responsable que se aplicó en el país, y la agilidad y eficiencia de la vacunación. Eso también hace que nos estén mirando. El pospandemia también se está manejando bien porque la marcha de la coalición avanza a pesar de las diferencias. El gobierno viene bien encaminado. Lo que precisa el país en este tiempo es más trabajo para la gente. Reactivar el empleo y más inversiones. Las señales que se dan desde el gobierno son buenas para esos inversores que están expectantes. Los beneficios que se han dado para que los argentinos se vengan a instalar son buenos. Y van a dar resultado, pero se precisa un escenario más propicio para esas inversiones. Entiendo que se puede mejorar aún más en reducir la burocracia y facilitar su llegada. El otro gran punto en el que entiendo se debe apretar el acelerador es la reforma de la educación. Tiene que ser una obsesión mejorar el sistema.

-Por ahora se han limitado al cambio de la gobernanza.

-Y en el poder político de la educación y no tanto en cuál es la forma, qué es lo que estamos enseñando. Lo que mis hijas necesitan aprender, seguramente mis nietos mucho más, es muy diferente a como yo aprendí. Por eso creo que hay que poner más el foco en qué y cómo enseñar, más que en la gobernanza. Son importantes los cambios normativos, sí. Pero hay que apretar el acelerador en lo otro.

Fuente: Elpaís