>>>>>>>FM Ideal 100% ONLINE<<<<<<< La reunión “áspera” de estacioneros con el ministro de Industria y la “pérdida de confianza” – Fm Ideal 90.1

La reunión “áspera” de estacioneros con el ministro de Industria y la “pérdida de confianza”

La Unión de Vendedores de Nafta analizó la situación de reforma del mercado de combustibles y el relacionamiento con el gobierno.

Estaciones de servicio: sus propietarios plantearon preocupaciones y temores en asamblea. Foto: Darwin Borrelli

Una asamblea virtual -a través de la plataforma Zoom- de la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu) analizó la situación de reforma del mercado de combustibles y el relacionamiento con el gobierno. En las reuniones (la asamblea se hizo por grupos de estacioneros) los directivos de la gremial explicaron la situación y hubo diversos planteos.

Según señalaron a El País participantes de la asamblea, los directivos de Unvenu explicaron que “este gobierno puede implementar una buena reforma, cumpliendo con los objetivos de campaña o puede destrozar el actual sistema de distribución de combustible, generando un daño irreparable para cientos de empresarios y por consiguiente para miles de colaboradores”.

“Se está en un momento crucial y un error en la toma de decisiones puede significar romper los actuales equilibrios para beneficiar a dos empresas extranjeras y perjudicar a cientos de pymes nacionales y sus trabajadores”, explicó uno de los directivos de Unvenu en el encuentro.

El gobierno anunció que en junio se comenzará con la aplicación del nuevo mecanismo de fijación de tarifas que tendrá como referencia el Precio de Paridad de Importación (PPI), relevado mensualmente por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), mecanismo que según el gobierno “dará transparencia a los precios y eliminará la discrecionalidad fiscal en su fijación”.

El PPI es un cálculo que realiza la Ursea haciendo el ejercicio teórico de cuánto saldría cada combustible si en Uruguay existiera la libre importación (y un importador le compitiera a Ancap).

Reunión áspera.

Un directivo de Unvenu relató a los estaciones que “el ministro (del MIEM, Omar Paganini) incumplió su palabra en diciembre del 2020, cuando dijo que antes de enviar su propuesta al Parlamento iba a intercambiar ideas con Unvenu y otros actores” y que “hubo un segundo incumplimiento que se concretó recientemente, cuando nos enteramos por terceros del decreto del Poder Ejecutivo exhortando a la Ursea a realizar acciones que el ministro se había comprometido a discutir previamente con nosotros, cometiendo acciones distintas a las comprometidas, que no se condicen con su investidura”, agregó el directivo.

Ese decreto exhorta a la Ursea, entre otros aspectos, a establecer condiciones y requisitos a quienes operen en el mercado de combustibles, determinar técnicamente un precio máximo de venta de combustibles de las distribuidoras a las estaciones.

Omar Paganini, ministro de Industria. Foto: Archivo El País

A raíz de esta situación, la semana pasada hubo una reunión entre Paganini y directivos de la Unvenu que le plantearon “la enorme preocupación de los socios, así como la decepción y molestia por los incumplimientos”, según se manifestó en la asamblea de la gremial.

Según participantes de la asamblea, los directivos de Unvenu transmitieron que la reunión con el ministro “al comienzo fue áspera”.

“Se le volvió a mencionar que las acciones importantes para bajar el precio del gasoil” como “cambiar la fuente de financiamiento del fideicomiso del boleto (actualmente se paga un excedente por cada litro para ello) y dejar de mezclar biodiesel, no se han implementado, que tampoco se observan grandes cambios en la eficiencia de Ancap, que se sigue subsidiando el portland, el etanol de ALUR, y que también se sigue con cinco plantas de distribución de combustible cuando todos sabemos que como máximo se necesitan dos”, relató un directivo.

Los representantes de Unvenu resaltaron en la reunión que “el objetivo de esta reforma es bajar el precio del combustible para los uruguayos”. “Claramente no deben beneficiar a las compañías distribuidoras mayoristas, perjudicando al eslabón más fino de la cadena que son las estaciones de servicio”, agregaron.

Según se mencionó en la asamblea, la tensión llegó a un punto que, tras escuchar la respuesta del ministro y uno de sus asesores, el presidente de Unvenu, Daniel Añón, comenzó a sentirse mal y se levantó de la mesa, retirándose de la reunión. Antes de irse, Añón le dijo a Paganini que “su abuelo había formado su estación, luego su padre trabajó incansablemente para llevarla adelante, superando todo tipo de vicisitudes, y ahora es él quien está trabajando todos los días en el comercio, llevando adelante un legado familiar, y que no va a permitir que un ministro lo funda a él ni al resto de sus colegas”, se relató en la asamblea de estacioneros.

El País intentó hablar ayer con el ministro sobre esa reunión. Paganini respondió a través de un audio que se habló del “futuro del sector”, “explicarles que la regulación va a ser por cuenta de Ursea, que los contratos de Ancap con las distintas distribuidoras terminan y los distintos eslabones de la cadena van a ser regulados por la Ursea en un proceso gradual, previsible”.

“El gobierno hace las cosas dialogando con los actores y en ese sentido recibimos las inquietudes, planteos. Es un proceso de varios años”, agregó.

Carta a Delgado por “pérdida de confianza”

“Sabemos que este es un gobierno de diálogo, pero estas acciones del ministro son lamentables”, comentó uno de los estacioneros, según los participantes de la asamblea. La directiva de Unvenu comentó que por este tema le enviaron una nota al secretario de Presidencia, Álvaro Delgado “para informarlo de los incumplimientos reiterados del ministro y la pérdida de confianza que había generado esa forma de proceder” en los socios de la gremial, explicaron.

Según los participantes, en la asamblea de Unvenu se comentó que en la reunión con Paganini, “un asesor del ministro preguntó por qué aún no implementamos el autoservicio en las estaciones, despidiendo personal para bajar costos”.

La respuesta de Unvenu, según se manejó en la asamblea, fue que “más allá de que hoy Ursea limita esa opción, las estaciones no están diseñadas para autodespacho, y hay más de 8.000 trabajadores que dependen de nosotros, que conocemos a sus familias, colaboran dando un buen servicio y que en una situación de pandemia es totalmente impensado proceder de esa forma”.

“A su vez, sabemos que el resto del gobierno y particularmente el presidente de la República, (Luis Lacalle Pou) está trabajando denodadamente para que no se pierdan fuentes de trabajo”, le recordaron al asesor, según lo planteado en la asamblea de la gremial de estacioneros

Fuente: Elpaís