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“La gente no hace mantenimiento de los extintores y cuando les toca usarlos, no funcionan”

Pedro Grauser representa en Uruguay a marcas internacionales prestigiosas en sistemas contra incendios y da su visión del negocio; su empresa cuenta con una planta de recarga propia

Pedro Grauser, propietario de Extintores Grauser. Foto: Estefanía Leal.

Desde su adolescencia le encanta el área de la seguridad y la prevención «porque salva vidas», afirma Pedro Grauser. A sus 57 años, casado y con dos hijos, lidera la empresa que fundó hace casi tres décadas, una de las grandes del rubro, manteniendo la misma pasión que en sus inicios. La clave del éxito de Extintores Grauser fue adquirir la representación de marcas internacionales prestigiosas, sobre todo desde que se terminó la producción nacional en este sector. También inauguró una planta de recarga de extintores, procura mantenerse actualizado con la tecnología que ofrece y pone su mira en los proyectos de construcción en el país para participar. El 2020 fue un año malo y ahora el negocio está remontando.

¿Cómo ha sido su historia en el sector de la prevención y control de incendios y como fundador de la empresa?

Siempre me interesó la seguridad y la prevención de incendios, porque salvan vidas. Mi padre tenía un conocido que se dedicaba a esto y, en una de las charlas, surgió la posibilidad de distribuir los productos que él vendía. Comencé así, desde muy abajo, a mis 24 años, haciendo distribución de la venta y recarga de extintores. Luego seguí en el rubro, vi un nicho para importar productos que era interesante y decidí fundar esta empresa en 1993. Empecé solo y mi padre colaboró cuando comencé a importar entre 1994 y 1998.

¿Usted fue de los primeros en importar en el rubro?

Sí, fui de los primeros en importar extintores, nadie los importaba, porque en aquel momento se fabricaban acá. Después, la fabricación local se fue terminando.

¿Vio esa coyuntura como una oportunidad para usted?

Exacto.

¿Cómo siguió la historia?

Tomamos la representación de marcas del exterior y fuimos ampliando el giro de extintores y recargas a mangueras de incendio, cartelerías, habilitaciones y trámites de bomberos, para pasar en el año 2000 a la venta al por mayor. El negocio se mantuvo con esos parámetros, hasta que pasamos a la parte de detectología e ingeniería contra incendios. Se abrieron los caminos del negocio a las instalaciones tecnológicas avanzadas: de detección de humo, de sistemas hidráulicos contra incendios, de sistemas de extinción de cocinas profesionales. Y obtuvimos más representaciones de marcas prestigiosas mundiales.

Pedro Grauser, propietario e Extintores Grauser. Foto: Estefanía Leal.

¿Cuáles son?

En este momento representamos a 11 marcas, como los sistemas de extinción en aerosol Firepro (de Chipre), los sistemas de extinciones automáticos de cocinas profesionales Amerex (de EE.UU.), los camiones de bomberos Oshkosh (de EE.UU.), los extintores Resil (de Brasil). Esas marcas nos dieron un posicionamiento más fuerte y agresivo en plaza y llegamos a las exigencias de las multinacionales que se vienen a instalar acá.

¿Qué estrategia siguen para acceder a esas tecnologías?

Las recabamos a través de las ferias internacionales en distintas partes del mundo. Tenemos los contactos de tantos años de ir a esos viajes.

En Uruguay, ¿se produce alguno de esos equipos?

No, lamentablemente en Uruguay ya no hay producción de nada. Por eso apuntamos, dentro de lo que importamos, a tener marcas prestigiosas, por ejemplo, con sello UL (Underwriters Laboratories), que es uno de los mayores certificados de calidad de EE.UU.

¿Cómo ve este rubro a nivel local?

Hay muchas empresas; la nuestra tiene una trayectoria larga y hace tres años inauguramos una planta de recarga de extintores que es modelo en Uruguay, con maquinarias nuevas. Está ubicada frente a nuestras oficinas, cerca del Palacio Legislativo. Eso hace parte de la diferencia.

¿Cuánto invirtieron en esa planta?

Unos US$ 350.000.

¿Cuántas personas trabajan en su empresa?

Somos 35, de las cuales 14 están en la planta.

Pedro Grauser, propietario e Extintores Grauser. Foto: Estefanía Leal.

Trabajan mucho en obras en construcción con instalaciones en shoppings, hoteles, edificios, ¿quiénes son sus grandes clientes?

Participamos en 15 o 20 obras de construcción al año; esto sin contar el tiempo de la pandemia. Hicimos instalaciones de tecnología de seguridad contra incendios en UPM, UTE, Punta Shopping, hotel Hyatt, Radisson, Sinergia Design, Sinergia Cowork, muchísimos hoteles, el Hospital Británico, sanatorios, empresas logísticas.

¿Cuentan con un departamento de Ingeniería específico para esto?

Sí, en ese departamento elaboramos los proyectos acorde a las habilitaciones de la Dirección Nacional de Bomberos. De ahí surgen los cálculos hidráulicos, los de detección de humo y todo lo que pide Bomberos. Tenemos ingenieros y arquitectos que desarrollan esos proyectos y asesoran a los clientes. También hacemos reuniones con la gente de obras periódicamente para ver los avances y corregir si hay alguna diferencia. Las instalaciones de nuestros equipos se hacen como parte misma de la construcción en obra.

¿En qué obras están actualmente?

En muchos edificios en construcción y dos parques eólicos, en Maldonado y Tacuarembó.

¿Qué realizan en los parques eólicos?

Hacemos instalaciones en las columnas altas de los molinos de viento (aerogeneradores). En caso de incendio, se activan automáticamente, porque, por la altura, no hay otra forma mejor de apagarlo.

Hace un año y medio se reglamentó la exigencia de que las cocinas profesionales debían contar con sistemas de apagado automático en las campanas, ¿en qué medida se favoreció el negocio?

Se están colocando esos sistemas a medida que se solicitan. Tenemos más de 300 instalaciones de sistemas en campanas en todo el país, en restaurantes, sanatorios, hoteles. Nos consta que han tenido algunos incidentes que, si no hubiera sido por la nueva tecnología, hubieran sido de grandes proporciones.

¿Cuál es el producto que más venden?

Los extinguidores; importamos 20.000 al año.

«Muchos incendios no salen en las noticias»

¿Cómo ve el mercado nacional en relación a los temas de prevención de incendios?
Lamentablemente este mercado se acuerda que hay que dar seguridad contra incendios cuando pasa una desgracia. Todavía el mercado no está educado para instalar sistemas y mantenerlos en funcionamiento. La prevención contra incendio no es un gasto, como las gente piensa, sino que hay que verlo desde el punto que salva vidas. Hace poco tres personas resultaron fallecidas en un residencial de ancianos, también hubo dos fallecidos en un edificio en Parque Rodó. En los sistemas automáticos de cocina también ha habido incendios últimamente. Se ve en las noticias. Todos los días hay incendios, pero como muchos son chicos, no siempre salen en televisión ni nada. Pero hay siniestros muy seguido, de incendios o gente intoxicada, y ahí es cuando la gente pone las bardas en remojo. Por más sistemas automáticos que se tengan, si no se toma una buena previsión, unas medidas adecuadas, los costos se elevan con las pérdidas, no solo materiales sino en vidas, que es lo más importante.

¿Hay diferencias entre un cliente internacional, como una cadena hotelera, y el cliente local?

Los clientes multinacionales, como hoteles o cadenas de comidas, ya vienen con sus estándares de seguridad y, en esos casos, no tenemos problemas; generalmente cubren mucho más de lo que pide la reglamentación de acá. El problema aparece cuando la gente no tiene un concepto de seguridad y se basa solo en la exigencia de Bomberos, que es muy completa, pero no se mantienen los equipos.

Con la pandemia, ¿cómo les ha ido?

Los dos primeros meses estuvieron muy quietos, se retrasaron trabajos que ahora se están retomando de a poco. También se estiraron mucho las cadenas de pagos. La gente fue estirando los pagos a 60 días a más tiempo. Es un tema del comercio en general.

Pedro Grauser, propietario e Extintores Grauser. Foto: Estefanía Leal.

¿Cómo cerraron las ventas en 2019 y en 2020?

Prefiero no hablar de cifras. El 2019 fue un buen año y en 2020 la facturación bajó 30% en el pico fuerte de pandemia.

¿Cuáles son los mayores problemas del sector?

Que la gente ve a la prevención de incendios como un gasto, no como una inversión. El otro problema es que no hacen mantenimiento de los sistemas contra incendio y el día en que les toca usarlos, no funcionan. No hay una cultura de seguridad contra incendios ni de mantenimiento. Se trabaja a reacción: hubo un incendio, resulta alguien herido o muerto y recién ahí actúan, pero como un impulso… al rato se les pasa.

¿Cómo actúa el gobierno ante los siniestros?

El decreto 184, que rige para las medidas de defensa contra los incendios, dice que el propietario es responsable del mantenimiento de las medidas de defensa contra incendios, mientras dure la habilitación de Bomberos. Las leyes están y las reglamentaciones son claras, pero los que tienen que hacerse responsables no lo hacen, piensan que «todo es gasto» y dejan para atrás el mantenimiento. Hay controles de la Intendencia, que pide la habilitación de Bomberos, pero no son suficientes. La Dirección de Bomberos habilita, no inspecciona. El tema escapa así a la órbita del particular, quien no siempre hace lo que debe. No es el total de la gente, pero sí la mayoría.

¿Hacia dónde va el sector?

Hacia más tecnología y a sistemas cada vez más automáticos. A Uruguay llegan productos de muy buena calidad, el problema es que compiten con productos más baratos que cumplen con cierta normativa, pero no son tan efectivos. No es lo mismo una aprobación norteamericana reconocida, que una desconocida. Ahí está la diferencia de precio. Pero bueno, son las reglas del mercado.

¿Qué planes tiene Grauser?

Mantenernos y estar atentos a cómo evoluciona la pandemia. Esperemos que siga bien, que no se complique nuevamente. En Paraguay tenemos una oficina de representación. Pensamos en planes de expansión a otros países en el futuro, pero hay que esperar cómo viene la mano.

Fuente: Elpaís