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Caso Schiapacasse “recién comienza”: chats, fotos de armas, vínculo con hinchas y corrupción policial

La fiscal Dean dijo que “surgen muchas personas involucradas en el celular (del jugador)” que no están “identificadas, y no es una investigación fácil por el entramado de la violencia en el deporte”.

Nicolás Schiappacasse declara ante la Justicia. Foto: Ricardo Figueredo.

Fotos de pistolas semiautomáticas y de un subfusil, un entramado de compra y venta de armas, y chats de WhatsApp bajo la advertencia de “que se agarre la gallina”. Son varias las puntas de la investigación que buscará determinar el vínculo de un futbolista que pintaba para crack, un reciente campeón uruguayo, con otros hinchas de Peñarol con los que compartía las armas.

El caso que indaga a Nicolás Schiappacasse, desde ayer en prisión preventiva por 90 días, “recién empieza”. Así lo afirmó la fiscal Carolina Dean minutos antes de que la Justicia resolviera imputar al exjugador de Peñarol por tráfico interno de armas de fuego y municiones, receptación, y porte de armas en lugares públicos. La indagatoria también incluye un presunto hecho de corrupción policial, que también será investigado.

El nudo de la historia tuvo lugar el miércoles sobre las 17.40 horas, cuando Schiappacasse fue detenido en las horas previas al clásico entre Peñarol y Nacional disputado en Maldonado.

Según el relato de la fiscal en la audiencia de ayer, los policías que detuvieron el auto en un operativo de rutina notaron “una actitud evasiva” por parte del futbolista, que al bajarse del vehículo dejó en el asiento de atrás un canguro de color negro que llevaba sobre su falda.

Al ser consultado por los funcionarios sobre qué era lo que dejaba, el jugador dijo: “Es solo un buzo”. Los funcionarios encontraron allí una pistola calibre nueve milímetros marca Smith & Wesson, con cargador y ocho proyectiles en su interior, relató Dean. Y allí también le incautaron su iPhone, de color blanco.

Negocio de armas.

La pericia del celular de Schiappacasse resultó la principal herramienta que utilizó la fiscal como prueba para lograr la imputación durante una audiencia en la que el futbolista guardó silencio y no realizó mayores descargos sobre las acusaciones.

Mediante el acceso a distintos chats de WhatsApp, la fiscal determinó que Schiappacasse “al menos en tres oportunidades adquirió armas de fuego sin la correspondiente autorización”. También a través del dispositivo se accedió a distintas fotografías del imputado con “armas de distinto calibre”.

Dean dijo que de los chats se desprende que “había recibido previamente el arma” que le fue incautada y que incluso “la había portado en lugares públicos” en diferentes ocasiones, entre las que mencionó “partidos de fútbol, cuando salían a hacer pintadas relativas al cuadro del que eran hinchas”. La fiscal también afirmó que fue prestada “a otros integrantes de la hinchada de Peñarol en varias oportunidades”, aunque dijo todavía desconocer la identidad de los otros implicados.

Por eso la Fiscalía indagará en los próximos tres meses, entre otros puntos, el vínculo del futbolista con otros hinchas aurinegros.

“De lo que surge del celular, tiene vínculos con personas que integran la hinchada de Peñarol, pero no son vínculos comunes. Son personas con las que intercambia armas, negocia armas. Él las conoce y la Fiscalía las desconoce, y se necesita continuar la investigación en ese sentido”, dijo Dean en la audiencia.

La funcionaria afirmó después en conferencia de prensa que “quedó claro que adquirió armas, las negociaba, compraba, prestaba armas”. Consultada sobre si el jugador era el nexo con barras bravas, dijo que no lo tienen probado en esta instancia. Tenía contactos “con hinchas de Peñarol, no sé si integraban la barra brava o no”, agregó.

Los chats.

La fiscal narró durante la audiencia al menos cinco conversaciones de WhatsApp entre el futbolista y diferentes personas. En una de ellas, del 11 de octubre, el jugador envió dos fotos de pistolas semiautomáticas, una marca Glock y la otra Browning. “Me la quiere vender un conocido milico amigo de mamá. Me la deja a mil creo”, escribió Schiappacasse según el relato de la fiscal. El interlocutor le preguntó si la compró y el futbolista respondió que sí, y acotó: “Es re livianita”. En otra de las conversaciones se mostró con la pistola y escribió: “Que se agarre la gallina”. Y, en otra, afirmó que prestó un arma a otra persona.

Además en un grupo de WhatsApp con otras tres personas fueron encontradas fotografías de dos armas, enviadas el 20 de enero. Según la fiscal, allí Schiappacasse mandó imágenes de un arma que era “de las mismas características que la incautada” y otra de un subfusill (HK MP). También, según Dean, en la foto se ve parte del bolso Louis Vuitton incautado en la detención.

“De los hechos relatados surge que el imputado en reiteradas oportunidades adquirió armas de fuego y municiones sin contar con autorización para ello”, insistió la fiscal.

“Surgen muchas personas involucradas en el celular que no tenemos identificadas, y no es una investigación fácil por todo el entramado de la violencia en el deporte. De los mensajes surge cuando él mismo refiere que ‘hay un milico que tiene dos armas para vender’”, señaló.

También, dijo la fiscal, indagará el ingreso de la madre al edificio donde vive el jugador ocurrido sobre las 20 horas del miércoles. “No habían pasado más de dos horas de que Schiappacasse estaba detenido y la madre con dos personas fue al apartamento y forzando la puerta se retiró con dos bolsos del lugar”, afirmó Dean en la audiencia.

Por tráfico interno de armas de fuego y municiones, receptación y porte de arma en lugares públicos, la Justicia dispuso 90 días de prisión preventiva como medida cautelar, aunque la fiscal había pedido que sean 120. La medida vencerá el 27 de abril, límite que tendrá la fiscal para presentar una ampliación de su indagatoria.

Por su parte, el abogado del futbolista, Rodrigo García Azcurra, se opuso a la solicitud de prisión preventiva. “La investigación realizada es casi total por lo que se considera inadecuada la medida de la prisión preventiva”, dijo, y señaló que tampoco “existe riesgo de entorpecer la investigación”.

Ayer, luego de relatar los chats y las otras pruebas, Dean acusó Schiappacasse por los distintos delitos y lanzó una advertencia. “La investigación no está finalizada. La investigación recién comienza. De esta investigación no sabemos si Schiappacasse no puede tener otras imputaciones, porque de hecho surgen vinculaciones con personas que negocian armas, que se han presentado en lugares públicos con armas de fuego, surgen mensajes de: “¿usaste la 9 milímetros?”. No es que la investigación finalizó. La investigación recién comienza”, dijo Dean.

Lo que dijo sobre el arma y “la tragedia”

El arma que llevaba Nicolás Schiappacasse estaba denunciada como robada desde el 9 de febrero de 2020. Había sido sustraída de la casa de un hombre que vive en Pocitos, dijo la fiscal Carolina Dean durante la audiencia. El jugador la había recibido de una persona que el Ministerio Público todavía no pudo identificar, pero que buscará determinar en la continuidad de su indagatoria.

Schiappacasse no hizo mención en la audiencia al destino del arma ni cómo había llegado a él, pero sí dio su versión sobre lo que expresó cuando fue detenido. En ocasión de su detención, el futbolista dijo a los agentes policiales que la pistola sería entregada a un integrante de la barra brava de Peñarol. “El día que me detienen, un chico policía, no sé el nombre, me intenta sobornar para que yo diga una cosa, y yo muy nervioso dije lo que él quería que yo diga”, señaló el futbolista sobre el inicio de la audiencia de ayer.

La fiscal Carolina Dean afirmó por su parte que el caso “podría haber terminado en una tragedia”.

“Schiappacasse tampoco es una persona común. Es un jugador profesional que se dirigía a un clásico portando un arma con ocho proyectiles. Eso podía haber terminado en una tragedia. Esta fiscalía entiende que hay riesgo para la sociedad”, afirmó al justificar su solicitud de prisión preventiva.

El abogado del jugador, Rodrigo García, que se opuso a la prisión preventiva, cuestionó las filtraciones en el caso. “La prensa tuvo conocimiento de todas las actuaciones policiales, de los videos. Desde la noche en que fue detenido en la prensa estaban todos los videos y hasta el acta de inicio de las actuaciones. No creemos que la frustración de la prueba pueda venir de nosotros. ¿Dónde puede estar el entorpecimiento si la filtración ha venido de otro lado?”, dijo en la audiencia.

El abogado también pidió sobre el final de la audiencia enviarlo “a un centro de reclusión que tuviera en cuenta el perfil, por los contactos y las presiones que pudiera tener de un lado y del otro”.

“No es que se elija ni nada. Simplemente por los riesgos que puede haber”, señaló. Según informó Canal 4, en primera instancia el futbolista fue enviado a la cárcel de Las Rosas, en Maldonado.

Fuente: Elpaís