
Megaproyecto en Bañados de Carrasco: promete inversión de USD 1.248 millones, pero enfrenta cuestionamientos ambientales y divide al FA
La iniciativa prevé una inversión de USD 1.248 millones durante 15 años para construir unas 3.000 viviendas, además de comercios, un centro cultural, un centro cívico, un colegio, una iglesia y un observatorio.
Un proyecto para construir un barrio de lujo en los Bañados de Carrasco genera debate entre quienes destacan el impacto económico que tendría para Montevideo y quienes advierten sobre las consecuencias ambientales, el riesgo de mayores inundaciones y la transformación de uno de los principales humedales del área metropolitana. La iniciativa también abrió diferencias dentro del Frente Amplio y es cuestionada por vecinos, organizaciones sociales y académicos de la Universidad de la República (Udelar).
Actualmente, el emprendimiento inmobiliario se encuentra a estudio de la Junta Departamental de Montevideo. Según revelaron Brecha y TV Ciudad, la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (Dinabise) del Ministerio de Ambiente había recomendado originalmente incluir a los Bañados de Carrasco en la nómina de humedales protegidos. Sin embargo, durante el trámite administrativo fueron excluidos del texto definitivo sin que el expediente incorporara una fundamentación para ese cambio.
Los Bañados de Carrasco son un humedal de entre 1.100 y 1.300 hectáreas que se extiende entre Montevideo y Canelones. El ecosistema, atravesado por los arroyos Toledo y Manga, forma parte de una cuenca de unas 20.500 hectáreas, de la que dependen directa o indirectamente más de 256.000 personas.
Desde 2025, la empresa Bislun S.A.S. impulsa un desarrollo inmobiliario sobre 228 hectáreas, una superficie equivalente al doble de la Ciudad Vieja, ubicada entre avenida Punta de Rieles y Camino Dionisios.
La empresa está vinculada al millonario argentino Eduardo Costantini, fundador de Nordelta y uno de los principales desarrolladores inmobiliarios de Argentina. De 79 años, Costantini es reconocido por liderar proyectos urbanísticos de gran escala y también por ser fundador del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba). El proyecto para Bañados de Carrasco toma como referencia el modelo de Nordelta, el megaproyecto construido sobre humedales en la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa prevé una inversión de USD 1.248 millones durante 15 años para construir unas 3.000 viviendas, además de comercios, un centro cultural, un centro cívico, un colegio, una iglesia y un observatorio, de acuerdo con El Observador. El 55% del predio será destinado a la urbanización, mientras que el resto quedará como espacios comunes, lagunas y un parque lineal que separará el barrio del humedal.
Los impulsores estiman la creación de 1.461 empleos directos por año durante la construcción y al menos 2.700 puestos permanentes una vez finalizado el barrio, además de una importante recaudación fiscal.

Eduardo Costantini. Crédito: AFP
Los cuestionamientos ambientales
Académicos del Programa Integral Metropolitano (PIM) de la Universidad de la República (UdelaR), vecinos y organizaciones sociales sostienen que urbanizar esa superficie puede alterar el funcionamiento del humedal y aumentar el riesgo de inundaciones. También señalan que la urbanización afectaría la biodiversidad del lugar.
Por ese motivo, vecinos y organizaciones reclaman que no se apruebe ningún cambio de categoría del suelo -algo necesario para poder construir allí- antes de contar con estudios de impacto ambiental que evalúen no solo las 228 hectáreas del proyecto, sino toda la cuenca del arroyo Carrasco.
Durante la primera sesión de la comisión de la Junta Departamental que analiza la iniciativa también comparecieron vecinos de la zona.
La iniciativa también genera diferencias dentro del Frente Amplio. Mientras algunos sectores destacan la inversión y la generación de empleo, otros entienden que los impactos ambientales deben evaluarse con mayor profundidad antes de avanzar.
La discusión se intensificó luego de que se conociera que los Bañados de Carrasco habían quedado fuera del decreto del Poder Ejecutivo que declaró de "importancia ambiental" a distintos humedales del país.
El decreto fue aprobado por el Consejo de Ministros en octubre de 2025 y, al día siguiente, la empresa Bislun S.A., presentó un nuevo informe técnico para continuar con el proceso de recategorización del suelo.
La exclusión es relevante porque el decreto reglamentó el artículo 159 del Código de Aguas, que prohíbe realizar obras de desecación en humedales declarados de importancia ambiental. Al quedar fuera de esa categoría, el emprendimiento pudo continuar con los trámites administrativos.
Schelotto pide un análisis "serio y responsable"
El arquitecto y excandidato a la Intendencia de Montevideo por el Frente Amplio, Salvador Schelotto, sostuvo que el proyecto todavía se encuentra en una etapa inicial y pidió analizarlo con criterios técnicos antes de adoptar una posición definitiva.
En declaraciones a Telemundo, recordó que la Junta Departamental solo analiza la declaración de interés para habilitar los estudios correspondientes y no la aprobación del emprendimiento.
"Lo mejor que se puede hacer en este momento es hacer un estudio serio, sereno y responsable de las ventajas y desventajas", afirmó.
Schelotto consideró además que el eventual desarrollo debería analizarse dentro de un plan parcial para toda la zona.
"Estamos hablando de una zona muy compleja, con asentamientos irregulares, áreas contaminadas, áreas de valor natural como los Bañados de Carrasco y áreas de producción rural. Una mirada más integral puede ser la mejor alternativa", señaló.
Respecto a la polémica por la exclusión de los Bañados de Carrasco del decreto ambiental, sostuvo que existe "un manejo erróneo de la información".
"Los Bañados de Carrasco estaban en versiones preliminares de esa nómina de humedales, no así en la versión definitiva. Lo que no puede decirse es que fueron retirados, porque nunca integraron la versión final, ni establecer una vinculación con el proyecto inmobiliario", expresó.
El arquitecto, que integra La Vertiente Artiguista al igual que el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, remarcó además que cualquier transformación del suelo exigirá un estudio de impacto ambiental y otros informes técnicos antes de que pueda autorizarse una urbanización.
Finalmente, reconoció que el proyecto genera debate dentro del Frente Amplio, aunque sostuvo que las diferencias deben resolverse "de la manera más responsable, serena y ordenada posible", respaldadas por argumentos técnicos.
Fuente: Teledoce