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"No hay convivencia democrática sin memoria": Orsi participó en Argentina de entrega del Premio Ana Frank al tribunal de las Juntas Militares

El presidente Yamandú Orsi participó este lunes en Buenos Aires (Argentina) de una nueva ceremonia de los premios que otorga anualmente el Centro Ana Frank Argentina para América Latina (CAFA). En esta oportunidad, entre los galardonados estuvo el Tribunal del Juicio a las Juntas Militares, integrado por León Carlos Arslanián, Andrés D’Alessio, Ric

"No hay convivencia democrática sin memoria": Orsi participó en Argentina de entrega del Premio Ana Frank al tribunal de las Juntas Militares

El presidente Yamandú Orsi participó este lunes en Buenos Aires (Argentina) de una nueva ceremonia de los premios que otorga anualmente el Centro Ana Frank Argentina para América Latina (CAFA). En esta oportunidad, entre los galardonados estuvo el Tribunal del Juicio a las Juntas Militares, integrado por León Carlos Arslanián, Andrés D’Alessio, Ric

El presidente Yamandú Orsi participó este lunes en Buenos Aires (Argentina) de una nueva ceremonia de los premios que otorga anualmente el Centro Ana Frank Argentina para América Latina (CAFA). En esta oportunidad, entre los galardonados estuvo el Tribunal del Juicio a las Juntas Militares, integrado por León Carlos Arslanián, Andrés D’Alessio, Ricardo Gil Lavedra, Guillermo Ledesma, Jorge Torlasco y Jorge Valerga Aráoz: “A 50 años del golpe, se reconoce su compromiso con la justicia, la defensa de la democracia y los derechos humanos en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad”, indicaron desde la organización.

Orsi recibió en 2025 el Premio Ana Frank, que en la misma oportunidad galardonó también a los expresidentes Luis Lacalle Pou y Julio María Sanguinetti: los tres fueron distinguidos por su “compromiso con la democracia y la convivencia pacífica”.

Este lunes, Orsi participó en una nueva entrega de los premios. Y en su discurso, afirmó que “este reconocimiento al tribunal que llevó adelante el juicio, antes que nada es un homenaje civilizatorio”. 

“Es el reconocimiento a un momento en que la democracia, recién salida de las noches más duras, decidió no fundirse en el olvido, ni en la venganza, ni en el silencio, sino en la justicia, y nunca en el odio. Y eso no era fácil, no era fácil juzgar a quienes tuvieron el poder de las armas del miedo y del Estado, no era fácil ni es escuchar una por una las voces de las víctimas, no era fácil transformar el dolor en testimonio, el testimonio en prueba y la prueba en sentencia, pero ese tribunal sí lo hizo, lo hizo con sobriedad republicana y con mucho coraje institucional”, dijo el presidente.

“Este juicio fue para la Argentina y para toda América Latina una señal enorme de profundidad histórica. Para los uruguayos, este homenaje tiene además una resonancia muy especial. Durante los años de la dictadura, miles de compatriotas orientales encontraron acá un refugio, trabajo, familia, afecto. Argentina fue y es para muchos uruguayos una tierra donde pudieron seguir viviendo cuando su propio Estado en aquella época, por ejemplo, les había quitado el trabajo, la libertad y la seguridad. Por eso, cuando Uruguay mira el juicio de las juntas no puede mirar como algo ajeno. En ese juicio declararon más de 800 testigos, muchos eran uruguayos, el 14 de junio del 85 por ejemplo, Sara Méndez se sentó frente al tribunal y contó lo que le había pasado, su secuestro en Buenos Aires, el robo de su hijo Simón y su traslado clandestino a Uruguay. Ella habló y la justicia argentina escuchó. Ese es quizás uno de los gestos más importantes de aquel juicio, haber escuchado, haber tomado en serio a las víctimas, haber demostrado que una democracia puede enfrentar el horror sin abandonar sus propias reglas”, agregó el mandatario.

En su discurso, el presidente Orsi destacó que “aquel tribunal construyó justicia como condición de paz y ese acto resonó mucho más allá de la Argentina”: “Nos enseñó que era posible responder al terror sin reproducirlo, nos enseñó que el Estado de derecho no es una debilidad frente al horror, sino justamente lo que nos impide volvernos parte de él mismo. Hoy, cuando en distintos lugares vuelven a aparecer discursos que banalizan la violencia, que relativizan el autoritarismo o que presentan la crueldad como eficacia, este homenaje no es un gesto hacia el pasado, es una declaración sobre el presente, es decir, con serenidad, pero con firmeza, que no hay convivencia democrática posible sin memoria, que no hay paz duradera sin justicia, que no hay futuro digno si una sociedad acepta olvidar lo que alguna vez prometió no repetir. Porque lo que hizo aquel tribunal no quedó encerrado en una sentencia, sigue vivo cada vez que una democracia decide cuidar la verdad, defender la justicia y no acostumbrarse nunca al horror”.

“Lo que ustedes, lo que los jueces, lo que la Argentina ha hecho en esos juicios es una señal de humanidad enorme, entendiendo a la humanidad desde ese lugar de la profunda humildad, porque en definitiva se trataba de demostrar que somos humanos y que aquellos que se creyeron dioses o que se creen dioses, lo único que hacen es generar mucho daño y cuando se aplica o cuando se ejecuta o cuando se actúa buscando la justicia, se vuelve al lugar que la humanidad necesita para hacer una sociedad mejor. Todos nos imaginamos a lo largo de la historia que la humanidad va a seguir evolucionando, hay veces que tenemos señales de que parece no ser tan así y que vuelve sobre sus pasos el horror que creíamos distinguido. El coraje y la humildad, en definitiva, la humanidad que estos jueces argentinos nos demostraron a todos, nos hacen seguir siendo optimistas de la humanidad y el territorio en que vivimos”, agregó Orsi.

Fuente: Teledoce

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