
Estudiantes advierten que “obligado nadie trabaja bien” ante propuesta que exige hasta 16 horas semanales en ASSE luego de recibirse
Si bien la iniciativa busca reducir desigualdades en el acceso a especialistas —especialmente entre Montevideo y el interior—, los futuros profesionales coinciden en que el camino no debería ser la obligatoriedad.
La propuesta impulsada por el diputado del Frente Amplio Federico Preve, que plantea que médicos especialistas trabajen de forma obligatoria en el sistema público durante dos años tras recibirse, generó una rápida reacción entre estudiantes de Medicina, quienes pusieron el foco en la libertad de elección profesional y la necesidad de incentivos en lugar de imposiciones.
Si bien la iniciativa busca reducir desigualdades en el acceso a especialistas —especialmente entre Montevideo y el interior—, los futuros profesionales coinciden en que el camino no debería ser la obligatoriedad. “El sistema público no me parece mal, al contrario, es más desafiante y te forma mucho más como médico, pero obligar ya es demasiado”, expresó a Telemundo una estudiante.
Entre los consultados hay una valoración positiva del trabajo en el ámbito estatal, particularmente por el contacto con poblaciones vulnerables y la experiencia clínica que brinda. “Aprendés más porque no es lo mismo atender a alguien con todos los recursos que a alguien que no puede acceder a ciertos tratamientos o dietas”, explicó otra joven.
Sin embargo, remarcan que ese interés no debería imponerse por ley. Señalan que durante la formación ya atraviesan instancias dentro del sistema público —como internados y residencias— que en muchos casos implican trabajo con escasa o nula remuneración.
Interior: entre la vocación y la falta de incentivos
Uno de los puntos donde hay mayor coincidencia es en la necesidad de reforzar la presencia de médicos en el interior del país. Estudiantes provenientes de distintos departamentos describieron un escenario de carencias estructurales y largas esperas para la atención.
“En el interior siempre falta personal, y hay esperas de hasta 8, 10 o 12 horas”, contó un estudiante oriundo de Mercedes.
A pesar de reconocer esta realidad, insisten en que la solución no pasa por obligar a los profesionales a trasladarse, sino por generar condiciones más atractivas. Entre las propuestas mencionadas aparecen mejoras salariales, facilidades de vivienda y apoyos logísticos para quienes decidan radicarse fuera de la capital.
“Capaz no es solo subir el sueldo, también facilitarles dónde vivir o ayudarlos con los recursos básicos”, planteó otro estudiante del interior, quien aseguró que en su caso le gustaría regresar a su departamento para trabajar.
“Obligado nadie trabaja bien”
Otra de las ideas que surgió con fuerza es que la imposición podría ser contraproducente. “Obligado nadie va a hacer algo bien, hay que buscar otra forma”, resumió una estudiante, quien propuso como alternativa implementar rotaciones temporales o mecanismos de concientización sobre la falta de profesionales en determinadas zonas.
En la misma línea, otros jóvenes señalaron que cada médico debería poder decidir dónde desarrollarse profesionalmente, ya sea en el ámbito público o privado. “Un médico ya recibido tendría que elegir en qué institución trabajar”, opinó otra entrevistada, aunque reconoció que sería positivo que más profesionales pasen por el interior.
Preferencia por el sistema público, pero sin imposiciones
Pese a las críticas a la propuesta, varios estudiantes manifestaron una inclinación personal por el sistema público. Destacan que ofrece mayores desafíos, una formación más completa y la posibilidad de generar un impacto social más directo.
“En el público podés ayudar más, estar más presente con la gente que no siempre tiene acceso a lo privado”, afirmó una joven, que incluso se mostró dispuesta a trabajar en el interior.
El proyecto, que prevé que los profesionales trabajen entre cuatro y 16 horas semanales en la Administración de los Servicios de Salud del Estado u otros prestadores públicos, continúa a estudio en el Parlamento. Mientras tanto, entre los estudiantes el mensaje es claro: hay voluntad de aportar al sistema público, pero piden que sea a partir de incentivos y no de la obligación.
Fuente: Teledoce