
Violencia y golpes: la muerte de Jonathan, asesinado y tirado por su propio padre
El menor de 15 años fue encontrado en una cuneta la semana pasada. Vecinos reclaman por la complicidad de su madre.
Desde el pasado viernes, el departamento de Homicidios de la Policía en conjunto con la Fiscalía, investigan la muerte de Jonathan. El adolescente, de 15 años, apareció muerto en una cuneta en la zona de Flor de Maroñas.
Durante las primeras horas, la investigación se centró en posibles delincuentes de la zona que hayan asesinado al menor. Sin embargo, antes del final del mismo viernes, la Policía ubicó como sospechoso al padre de Jonathan.
El sábado, la Justicia imputó al hombre por homicidio agravado y violencia doméstica. La punta de la madeja con respecto a su detención fue que las autoridades supieron que la noche en la que el menor murió, había sido retado por sus padres y golpeado.
De acuerdo con la secuencia, lo retaron y le pegaron para luego mandarlo “en penitencia”. Horas después, Jonathan se habría quedado jugando en su computadora y después se fue de la vivienda, lo que hizo que el padre saliera a buscarlo.
Esta versión fue dada por la madre de Jonathan, por lo que las autoridades aún no la pudieron confirmar. Sin embargo, varios elementos indican que el padre lo asesinó a golpes y luego lo dejó tirado en la cuneta.
La investigación de Fiscalía ahondará para saber el padre de la víctima contó con la complicidad de la madre o de otros familiares. Vecinos de la zona aseguran que la mujer estaba al tanto de lo que pasaba y que nunca detuvo las golpizas propinadas a Jonathan por parte de su padre.
Esto último fue clave en el correr de las últimas horas, dado que testigos aseguraron que Jonathan solía ser golpeado por su padre y que, incluso, se sentían los gritos de auxilio por parte del menor, según los vecinos.
El joven asistía a la UTU de la zona, a donde en algunas ocasiones faltaba porque estaba en “penitencia”, según le transmitía a sus compañeros. Con respecto a los golpes, la Policía estima que se los daban con palos, puñetazos y cachetadas.
Fuente: Montevideo Portal