
De Casupá con ajustes hasta Aguas Corrientes con obras complementarias: las opciones que llegan con más chances a la instancia final por Arazatí
El talón de Aquiles es que aún se concentra la solución en la cuenca del río Santa Lucía.
Para esta semana está prevista una reunión entre el gobierno y el consorcio privado Aguas de Montevideo por el proyecto Neptuno en Arazatí (San José), que incluye la construcción de una nueva toma de agua y planta potabilizadora. Inicialmente habían acordado 90 días para evaluar nuevos escenarios ante su renegociación. Ese plazo vence el próximo 24 de julio.
El Poder Ejecutivo no está 100% de acuerdo con el proyecto, cuyo contrato fue firmado en el último tramo del gobierno de Luis Lacalle Pou. Desde que inició la administración de Yamandú Orsi, se abrió una instancia de diálogo y renegociación.
Así las cosas, ¿qué alternativas y opciones maneja el Poder Ejecutivo? Las repasamos a continuación.
Casupá: es el favorito del gobierno. Estaba en el programa del Frente Amplio y era una de las 63 prioridades de gestión que anunció el presidente Orsi al asumir.
Se trata de una represa en el límite de Florida y Lavalleja para acopiar agua del río Santa Lucía.
Pero es un proyecto que recibió importantes observaciones de la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental por la calidad del agua y el exceso de nutrientes, por la tala 430 hectáreas de monte nativo en una zona de alto nivel de preservación, por el impacto en la fauna y el riesgo arqueológico.
Neptuno: este proyecto se desinfla. El proyecto toma agua del Río de la Plata a la altura de Arazatí, en San José, para luego potabilizarla y abastecer 200.000 m3/día. Las autoridades consideran que hay riesgo de salinidad, floraciones y cianobacterias; también se cuestiona el modelo de financiamiento, así como aspectos técnicos.
Más cerca de Colonia: ante las dudas con Neptuno, el gobierno analizó otras alternativas para el consorcio más cerca de Colonia: Bocas de Cufré, Riachuelo y Juan Lacaze son algunos ejemplos.
Para estos casos, el pólder desaparecía y los kilómetros de caño se extendían. Juan Lacaze -con 150.000 m3/día de abastecimiento de agua- fue analizado en las últimas semanas y parecía ser una idea redonda porque revitalizaba una zona afectada tras el cierre de Fanapel y porque la salinidad sería menor. Pero el tema también perdió fuerza porque la ecuación económica no cierra si se combina con Casupá.
Aguas Corrientes: se trata de una planta de tratamiento de agua de 200.000 m3/día cerca de Aguas Corrientes, en un sitio a definir. En este caso, la inversión rondaría los US$100 millones. No está claro de dónde le llegará el agua. Unos tres años podría llevar su construcción y acceso al permiso ambiental.
¿Cuáles son las alternativas con más chance hoy? Casupá con ajustes, quizás menor tamaño y consideraciones que contemplen lo ambiental. Y Aguas Corrientes más alguna obra complementaria.
El talón de Aquiles es que aún se concentra la solución en la cuenca del río Santa Lucía. Habrá que ver cómo avanzan las conversaciones entre las partes y finalmente qué se resuelve. Existe un contrato vigente, plazos que corren y lo importante es destrabar el asunto en un sentido o en otro.
Fuente: Teledoce